Divorcio amistoso, un respiro económico en tiempos de crisis

Divorcio desamor

El final del verano supone para muchos matrimonios un verdadero punto de inflexión. Para muchas parejas, las vacaciones son la gota que colma el vaso, pues pasan más horas juntos que el resto del año, y los defectos en esa otra persona que durante el periodo laboral se camuflan en el menor tiempo de convivencia, en vacaciones no se pueden esconder.

Obviamente, esto ocurre en matrimonios que ya están atravesando una crisis y en los que el divorcio se plantea como una alternativa interesante para no empeorar aún más la relación. Por fortuna, cada vez cala más la idea de que el divorcio no es siempre un fracaso, sino la oportunidad de que ambos cónyuges pongan fin al vínculo matrimonial y sigan creciendo como personas, incluso desde el respeto y el amor mutuo, pero ya no en pareja.

En este sentido, al final de las vacaciones y la vuelta a la rutina, se suma una problemática actual, y es el elevado coste de la vida y la alta inflación que está sufriendo España desde hace meses.

A pesar de que puede resultar poco cercano ser fiel con la realidad, lo cierto es que la crisis económica de 2022 obliga a muchas parejas a alcanzar un acuerdo amistoso en caso de querer poner fin a su matrimonio.

Divorcios express, los más rápidos y económicos

Las familias cada vez están atravesando circunstancias económicas más complicadas. Esto afecta a muchas parejas que están pasando por crisis en un doble escenario. Hay quienes intentan poner solución a sus problemas amenazados por la debilidad que supondría poner fin al vínculo matrimonial, que suele asegurar un mayor respaldo económico.

El segundo supuesto es el de esos matrimonios en los que la única solución es la disolución, el divorcio. En esos casos, el modo más ventajoso de poner fin al vínculo, para ambas partes, es el divorcio amistoso.

Esta vía está regulada en España desde el año 2005 y en estos más de 15 años ha pasado a ser la manera más extendida de disolver un matrimonio. Para los cónyuges implica como ventaja asumir menos gastos y dejar pasar menos tiempo para cumplimentar todos los trámites.

Además, hay que tener en cuenta que si se alcanza un acuerdo entre todas las partes, la carga emocional, el sufrimiento mental y los episodios de estrés se reducen. En casos en los que hay hijos comunes, un divorcio amistoso es siempre la mejor opción para mantener la sintonía una vez se disuelva el vínculo matrimonial.

Convenio regulador, imprescindible para acelerar el proceso

La vía para acelerar el proceso pasa por alcanzar un convenio regulador que satisfaga a ambas partes. Muchos bufetes de abogados especializados en estos asuntos son expertos en esos documentos. De hecho, es posible rellenar online de formulario de divorcio gratis para obtener un convenio regulador en la web Divorcietor.com.

Un convenio de este tipo es la prueba fehaciente de que ambas partes quieren mantener una relación cordial y desean alcanzar un acuerdo positivo para todos los miembros de la familia. En esos casos, el divorcio es un paso más para seguir creciendo como personas. La pareja, que ya dejará de serlo, podrá recomponerse a pesar de vivir una situación difícil.

En algunas situaciones hasta se puede poner fin al matrimonio sin pasar por el juzgado. Es lo que se conoce como divorcio notarial. Para ello hay que firmar un convenio regulador y el matrimonio ha de tener una duración de al menos tres meses. Por otra parte, solo es posible si no hay hijos menores de edad o bajo tutela.

Esta alternativa es, además de más económica, más rápida, pues en menos de un mes pueden finiquitarse todos los trámites. Por otra parte, libera de tarea a los juzgados, que suelen estar muy cargados de trabajo.

¿Cómo divorciarse cuando no se tiene dinero?

El divorcio express o amistoso es más económico y rápido que un proceso contencioso. Pero también lleva asociado un coste que va a depender de las tarifas de los servicios legales. Por ello, si las dificultades económicas son tales que no permiten esta inversión, surge la pregunta de como separarse sin dinero.

Los pasos a seguir aquí comienzan con ponerse en contacto con un abogado de oficio, pero este debe ser conocedor de esta parcela del derecho. La posibilidad de obtener asesoramiento legal, que incluye también la presencia de un procurador gratuito, está contemplado en la Constitución Española.

De este modo, un matrimonio puede divorciarse de manera gratuita, aunque esto suponga tener que pasar por el juzgado y que los trámites se dilaten en el tiempo. La solución a estas situaciones pasa por alcanzar un entente común entre las partes, que ambos cónyuges entiendan que el divorcio es la mejor salida a la crisis matrimonial y armarse de paciencia, pues el proceso va a ser más costoso en cuanto a tiempo que si se acude al divorcio express notarial.  

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